El mejillón y sus posibilidades gastronómicas

El mejillón, el más popular y económico de los mariscos, es un clásico de la cocina mediterránea. Su delicioso sabor y su singularidad convierten a este molusco en objeto de deseo en la alta cocina. 

 

De la familia de los moluscos, los mejillones al igual que los berberechos o las almejas presentan grandes propiedades nutritivas. Contienen un elevado contenido en vitaminas, aminoácidos y minerales que son muy beneficiosos para la salud.

 

El mejillón, la auténtica joya de la gastronomía

 

Para muchos los mejillones son considerados como auténticas joyas gastronómicas porque mejoran el estado y calidad de la piel y los huesos, fortalecen el sistema inmune, ayudan a reparar tejidos e incluso pueden ser útiles para combatir trastornos mentales como la depresión. 

 

Los mejillones proporcionan un cuarto de las proteínas diarias que necesita un adulto, es un alimento ideal para dietas bajas en calorías, ya que cada 100 gramos sólo contiene 62 calorías; y por si esto fuera poco, sus altas cantidades de omega 3 ayudan a regular el nivel de colesterol.

 

Son un alimento hipocalórico y nutritivo a la vez con un montón de propiedades. Se trata de un alimento rico en proteínas, y que contiene un bajo índice de grasas malas, pero un elevado nivel de grasas buenas, como el omega 3, por lo que resulta favorable para prevenir enfermedades cardiovasculares y reducir el colesterol. 

 

Además se compone de diversas vitaminas y de una buena gama de minerales (como calcio, yodo, hierro, potasio y magnesio). Por todo ello, la OMS y el Consejo Regulador Mexillón de Galicia recomiendan su consumo.

 

Por su extraordinario sabor, los mejillones ofrecen infinitas posibilidades de elaboración y proporcionan un toque de color a cualquier plato, aportándoles también una dosis extra de vitaminas y sales minerales.

 

 

Beneficios del mejillón


Sano, equilibrado, muy dietético, sencillo de preparar y con presentaciones en la mesa que pueden resultar sorprendentes. El mejillón ofrece infinidades de beneficios para aquellos que lo consumen.

Ayudan a tratar la depresión

La vitamina B12 que presentan los mejillones interviene en muchas funciones corporales y ofrece muchos beneficios para la salud.  Se ha investigado que si se tienen niveles altos de vitamina B12 el tratamiento de la depresión consigue mejores resultados.

Antiinflamatorios

 

Los mejillones tienen más ácidos grasos omega-3 que cualquier otro marisco y mucho más que la carne. Un estudio de la Facultad de Ciencias Médicas de la Universidad RMIT en Australia, identificó que los mejillones tienen propiedades antiinflamatorias debido a la gran cantidad de omega-3 que éstos poseen.

Beneficioso para los huesos y los dientes

 

Los mejillones son ricos en vitamina C y fósforo, lo que los convierte en unos aliados perfectos para fortalecer nuestros huesos y dientes.

 

La vitamina C sirve para la reparación y mantenimiento del cartílago, los huesos y los dientes, así como para curar heridas y cicatrizar. Esta vitamina juega un papel bastante importante en el control de infecciones y es también un poderoso antioxidante que puede neutralizar los radicales libres dañinos.

La función principal del fósforo es la formación de los huesos y los dientes. Asimismo desempeña un papel importante en la forma en que el cuerpo utiliza los carbohidratos y las grasas, y es necesario para que el cuerpo produzca proteínas que ayudan en el crecimiento, mantenimiento y reparación de células y tejidos.

Beneficioso para la musculatura

Los mejillones son una excelente fuente proteica. Son fundamentales para el crecimiento, nos ayudan a preservar la masa muscular, a reparar la reparación de los tejidos, a producir hormonas y enzimas.

Fortalecen el sistema inmunológico

 

Los mejillones son ricos en vitamina A. Según la Escuela de Salud Pública de Harvard, la vitamina A hace mucho más que ayudarnos a ver en la oscuridad, estimula la producción de glóbulos blancos. Estimula la producción y la actividad de glóbulos blancos, participa en la restauración de los huesos y regula el crecimiento y la división celular, entre otras muchas funciones.

 

 

 

Posibilidades culinarias del mejillón

 

Los moluscos tienen que estar cerrados en el momento de adquirirlos y se deben desechar si están rotos o abiertos. Para limpiarlos, hay que raspar y frotar con un cepillo o con un estropajo hasta eliminar los restos adheridos a las conchas y los filamentos que sobresalen de sus valvas, estos con ayuda de un cuchillo.

 

Cocción

 

La cocción permite que los mejillones se abran de forma paulatina. Pueden cocerse de manera tradicional, en una cazuela al vapor con un poco de vino blanco, o bien en el microondas si hay poca cantidad.Pero también se pueden abrir en una sartén, donde se añaden pocos. 

 

A medida que se abren, se sacan para que no se endurezcan. Una vez abiertos, se rehogan con un chorrito de aceite de oliva virgen extra y ya están listos para consumir. Los jugos que sueltan son muy aprovechables para reforzar el sabor de sopas, arroces y salsa marineras.

Para poder conservarlos de un día para otro, conviene guardarlos en un recipiente cerrado, junto con el agua de cocción, ya que es un medio salado y se conserva como en salmuera. 

No es conveniente que permanezcan así durante más de dos días y, por supuesto, siempre deben estar dentro del frigorífico.

Distintas preparaciones

Con una materia prima de calidad y muy poco esfuerzo podemos tener un plato de mejillones listo para tomar en muy pocos minutos.