CONSERVAS DE PESCADO: SANAS, DELICIOSAS Y MUY GOURMET

Hace ya tiempo que es sabido que  las conservas mantienen intactas las cualidades nutricionales de los alimentos, ya que su proceso de elaboración no altera su contenido nutricional. Esto significa  que las conservas mantienen todo su valor  biológico intacto, a diferencia de otros alimentos que por diversos factores pierden nutrientes o bien durante su proceso de conservación a al ser cocinados.

Es interesante destacar en este sentido que tanto la vitamina C como la vitamina A, se mantienen mejor en los productos en conserva. Esto es debido a que la vitamina C es hidrosoluble y se oxida rápidamente al entrar en contacto con el aire libre, por lo que si el proceso de conserva se realiza  a las pocas horas de la recolección de estos alimentos, la vitamina C se mantendrá mejor. Con la vitamina A, sensible a la luz, sucede que el acero de la lata la conserva prácticamente intacta.

Con los  ácidos grasos, tan importantes de conseguir en la dieta  porque el cuerpo no es capaz de sintetizarlos por  sí mismo, sucede que el proceso de conservación del pescado en lata los mantiene perfectamente. Y es la rapidez del tratamiento térmico de la conserva y su técnica de esterilización que no supera los. 135 º,   mantienen las vitaminas originales de  los alimentos.

 


Fuente de sabor y salud para todas las edades


Además, una de las ventajas de las conservas es que son productos envasado en su momento óptimo de sabor y calidad nutritiva. Habiendo quedado claro que los alimentos en conserva con saludables y nutritivos, hay que sumar a sus ventajas lo cómodo que resulta contar con ellas en la cocina.  En verano concretamente el consumo. De consumo de conservas de pescado está en alza, ya que son perfectas no sólo para aperitivos sino para enriquecer ensaladas y otros  platos fríos muy apetecibles. Las conservas de pescado destacan por ser ricas en proteínas, vitaminas A, D y B y minerales como calcio, hierro, fósforo y magnesio.

En el caso de las sardinas en lata, como incluyen la espina tienen un aporte de calcio mucho mayor que las sardinas frescas, ya que durante el proceso de la conserva la espina se ablanda y su calcio pasa a la carne. En comparación con las sardinas en fresco, que contienen 50 mg de calcio por cada 100 gr, la sardina enlatada con espina contiene de 200 a 250 mg de calcio.  Este mineral es muy importante en todas las etapas de la vida, ya que garantiza el buen estado de huesos y dientes,  y previene enfermedades como la osteoporosis. Para lo niños y adolescentes, las sardinas en bocadillo son una excelente opción nutritiva como merienda. Y para las mujeres mayores de 50 años, una lata de sardinas como segundo plato o en ensalada, les supondrá un aporte extra de calcio para proteger su densidad ósea.

Pero además del calcio presente en las conservas de pescado como las sardinas, la caballa o el atún, también es destaca su alto contenido en fósforo: hasta los 300 o 400 mg por cada 100 gramos de pescado en conserva. Y nada despreciable tampoco es su contenido hierro, tan importante para fabricar glóbulos rojos. Por lo que respecta a las proteínas que contiene el pescado en conserva, cabe señalar que tienen una digestibilidad excelente.

 

 

Recetas gourmet con conservas

 

Sardinas, sardinillas, caballa, ventresca de atún, berberechos al natural, mejillones en escabeche… Todos ellos bocados apetitosos que si bien apetecen durante todo el año, cuando llega el verano se vuelven irresistibles. En Mundisa no podía  faltar nuestra propuestas en conservas gourmet, una selección de productos de alta calidad con todo el sabor del mar.

Pero más allá de exquisitos aperitivos con berberechos y mejillones,  o de refrescantes y suculentas ensaladas protagonizadas por sardinas, atún o anchoas, con las conservas pueden hacerse otras creaciones de lo más gourmet y forma muy fácil. Vamos a ver algún ejemplo de ello.

 

 

Receta de pasta con sardinillas y piñones

 

INGREDIENTES (4  personas):

  • 360 gr spaghetti.
  • 150 g de sardinillas en aceite
  • 80 g de piñones
  • 1 diente de ajo
  • 2 guindillas rojas secas
  • 2 cucharadas de perejil picado
  • Aceite de oliva virgen extra
  • Sal

PREPARACIÓN: 

Dorar el ajo laminado y la guindilla en una sartén.  Mientras se doran, pueden tostarse los piñones a fuego suave sin aceite. Reservar ambas cosas. Cocer la pasta al dente y escurrir reservando a parte 4 cucharadas de agua (1 por comensal) que utilizaremos después. Colocar a continuación la pasta en el recipiente donde se ha cocido. Añadir la sardinillas escurridas del exceso de  aceite, el agua reservada, los piñones, el perejil, el ajo y la guindilla. Remover con una cuchara de madera  hasta que las sardinas se deshagan un poco y los sabores queden bien mezclados.

 

 

Receta de arroz cremoso con bonito del norte


INGREDIENTES:

  • 1  bote bonito del Norte en aceite de oliva
  • 180 gramos de arroz bomba
  • 1/2 lata tomate triturado
  • ½ cebolla
  • 70 gramos de vino blanco
  • 50 gramos de mantequilla
  • 1 cayena o pimentón rojo picante
  • 800 gramos de caldo de pollo
  • 80 gramos de queso de oveja curado
  • Aceite de oliva
  • Mantequilla
  • Sal
  • 40 gramos de almendra
  • 25 gramos queso Parmesano
  • 120 gramos de aceite de oliva

PREPARACIÓN: 

Preparar la salsa  al pesto con la rúcula, el queso, la almendra y el aceite. Reservar. Saltear el tomate en una sartén con el aceite del bonito y un poco de cayena o pimentón. Al acabar añadir el bonito, habiendo reservado un poco a parte. Cocinar muy poco.

Pochar la  cebolla en una cazuela con un poco de mantequilla y aceite. Agregar el arroz y rehogar unos minutos, añadiendo después el vino blanco removiendo mientras se evapora. Incorporar el caldo y cocer 15 minutos sin dejar de remover. Al acabar, echar el queso rallado y emplear un poco de aceite en crudo para empastar.   Antes de emplatar el arroz, echar pesto en la base del plato, colocar encima el arroz, y regarlo con la salsa de tomate y el resto del pesto. Rematar con un poco de rúcula fresca si se desea.